En tu Casa

Acabas de ser diagnosticado como celíaco y te surgen multitud de dudas. No sabes por dónde empezar y todo te parece muy difícil. A todos nos pasó… pero sigue ahora de momento unos sencillos consejos y te darás cuenta de que eres perfectamente capaz de llevar una dieta libre de gluten. Poco a poco irás aprendiendo muchas cosas sobre la celiaquía, pero, insistimos, por el momento solamente sigue estas normas…

  • Basa tu alimentación en productos naturales que no llevan gluten. Son muchísimos: todas las carnes, todos los pescados, todas las verduras y hortalizas, las patatas, los huevos, la leche, las frutas, las setas, el arroz, el maíz, el aceite, el jamón serrano… No uses especias molidas no envasadas ni colorantes. Cuando recibas la “lista de alimentos aptos para celíacos” editado por FACE podrás consumir muchos productos elaborados.Recuerda que los productos de mayor fiabilidad son los controlados por la Federación (marcados con un hexágono) y/o especificados en el dicho libro. Actualízalo siempre llamando por teléfono o por internet.
  • Acostumbraos a tomar harina sin gluten (de maíz, arroz…) Si es posible, elimina totalmente la de trigo. Así reducirás la posibilidad de contaminacón en la cocina. Y en muchas ocasiones no notarás la diferencia (el único problema puede ser el precio, pero la harina es demasiado peligrosa en la cocina como para arriesgarse).
  • Otros productos más caros, como la pasta o el pan, puedes tenerlos con y sin gluten. Pero ponlos es sitios distintos y bien etiquetados. Nunca los pongas cerca y, si puedes, dedica una parte de tu despensa sólo a los productos para el celíaco de la familia.
  • El mayor problema que se nos plantea es el de las contaminaciones con gluten. Si hay gluten cerca de esos productos que de por sí no llevan gluten, o si los toca alguien que ha estado en contacto con harina, pan, dulces, pasta o cualquier otro alimento que lo contenga, los puede contaminar. Nadie debe manipular nuestra comida si antes no se ha lavado bien las manos. Así, por ejemplo, debes pedir que te corten el jamón con un cuchillo bien limpio o debes evitar comprar la carne ya picada (a veces limpian las máquinas de picar con pan).Limpia bien con un paño la encimera o la mesa de la cocina cuando uses los productos habituales con gluten (pan, pasteles, galletas, bizcochos, magdalenas…) Ten cuidado en los desayunos, sobre todo con las tostadas y las migajas sobre la mesa.
  • Haz tú mismo en casa los alimentos que puedas evitar comprar. Por ejemplo, puedes hacer pan, dulces, mayonesa, tomate frito, salsas… Piensa que si tú mismo lo haces, no te preocupará la composición. Y mejorará la calidad de tu dieta.
  • No tengas en casa harinas de trigo; cámbialas por otras de maíz o de arroz. No uses pastas y evita las galletas, dulces o pan. Si no puedes evitar tenerlos en tu cocina, almacénalas en sitios aparte, lejos de tus alimentos. Ten, por ejemplo, zonas distintas en la despensa. Cuando tengas el listado de FACE verás que existen muchas pastas, dulces y panes especiales para nosotros, pero ahora sé especialmente prudente.
  • Limpia la mesa y la encimera de la cocina antes de empezar a cocinar. Es posible que alguien haya comido alimentos con gluten y hayan caído migas o restos. Es mejor prevenir.
  • Cuidado con las freidoras. Un aceite en el que se haya frito un alimento con gluten estará contaminado, así como todo lo que se fría en él
  • Ten cuidado al remover las comidas. Es decir, no remuevas, por ejemplo, con la cuchara de madera (que es porosa) de la pasta normal la comida sin gluten. Podrías contaminarla. Aunque no todos los celíacos se sensibilizan igual, es mejor prevenir, ya que en algunos una mínima cantidad hace daño.
  • Si estás cocinando algo con gluten junto a tu comida (por ejemplo estás cociendo pasta de trigo para alguien de tu familia que no es celíaco) ten mucho cuidado. Tapa tu olla para evitar que le entren salpicaduras y tenla lo más alejada posible, es preferible hacer primero los platos sin gluten y después el resto. Ten mucho cuidado con las cucharas de mover. No uses utensilios de madera (son porosas y pueden retener el gluten).
  • Limpia bien las cacerolas (cuidado con los restos de pasta pegada), todos los utensilios de cocina y el horno en profundidad.
  • Cuida que nadie meta la mano con harina (imagina que están friendo pescado) en el bote de la sal. Ten cuidado también con el azucarero (que no mojen en él churros, o que no caigan migas de galletas o de tostada, por ejemplo) y con la margarina o mantequilla, utiliza una exclusivamente para el celíaco.
  • Si el celíaco es un niño no lo agobies demasiado. Házselo entender con palabras sencillas. Tendrás (de momento, hasta que tengas el listado al menos) que privarlo de chuches. Puedes darle frutos secos crudos (no tostados, pues pueden añadir harina en el proceso de tostado).
  • No te fíes de los etiquetados en productos que no aparezcan en la lista de alimentos aptos para celíacos de FACE. Insistimos en que seas especialmente prudente y en que evites lo manipulado por otros.
  • Piensa en que hay robots de cocina que te pueden ayudar. A lo mejor es una buena inversión. Pero, si los usas, límpialos bien si los utilizas con ciertos productos ricos en gluten (por ejemplo, si echas harina de trigo para un hacer un bizcocho para los miembros de la familia que no sean celíacos).
  • Si dispones de internet en casa o en el trabajo, ten como página de inicio la de FACE (www.celiacos.org). Así verás cada día las modificaciones a la lista de alimentos.
  • No te obsesiones. Haz lo que puedas, verás cómo en unos meses te has acostumbrado.

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